viernes, 31 de agosto de 2007

Flowers

Ignacio tenía una compañera que se llamaba Roberta. Esta niña era muy linda, sus ojos de color turquesa y su pelo largo, rubio y con algunos rulos llamaban la atención del joven. El defecto que tenía Ignacio es que era muy tímido con las mujeres y no se atrevía a hablarles. Como que la niña lo intimidaba, su porte y su manera de ser eran demasiado para él. Era inteligente, pero no hablaba de cosas muy relevantes como se podría pensar. Pero Roberta le miraba siempre, cuando estaban en la clase, ambos se fijaban la mirada. Como que había química. Pero pasó el tiempo, los días, los meses y los años. Cuando estaban a punto de recibirse de sicólogos, Ignacio le habló por primera vez a Roberta. La invitó al cine y vieron una película de esas para llorar. Todo era como amigos. Pero el pobre se hizo demasiadas ilusiones y cuando le iba a decir lo más importante, él vio a la niña con otro joven tomados de la mano besándose en el metro. Iba con unas flores y no dijo ninguna palabra. Sólo, la lágrima que cayó de Ignacio que regó por un momento el regalo frustrado para Roberta. Él creía que ella lo había esperado. Pero la realidad superaba a la ficción.

4 comentarios:

Mariajosé Andjerica dijo...

wou que decepción u.u yo creo que las flores murieron cuando se quebró por dentro ignacio u.u (:
cuidate (:

Sofemania dijo...

se paso
esque me caerian las tontas lagrimas ami tambien esque como la roberta :@ sdasdasdasd la deteste U_U
y esque aveces pasa eso no solo la mujer hace tal cosa sino que el loquito tambien y es terrible de feo nose no a las iluciones yo creo :(
me encanto la historia besitos

nicole dijo...

siempre la realidad supera a la ficcion u.u

24 de Enero dijo...

Es una lastima que la realidad supere a la ficción.
Trato de que no sea así ...